domingo, 22 de febrero de 2015

Reflexión de la práctica 1

     En esta primera práctica nos hemos centrado en analizar un texto llamado  ''¿En qué puede consistir ser un buen profesor?'', y con ello, extraer las ideas principales para poder comprenderlo de la mejor forma.
     
     Y es cierto, lo hemos comprendido bastante bien gracias a la forma de transmitir estas ideas en clase. La actividad consistió en traer las ideas principales del texto y, por grupos, ir explicandolas a los demás. Más detalladamente; una persona de cada grupo iba ''rotando'' por los demás, explicando estas ideas, y las personas del resto del grupo se encargaban de apuntar todo aquello que los compañeros nos transmitían. Así, y habiéndonoslo repetido numerosas veces, hemos aprendido cuáles son los aspectos fundamentales que un profesor debe tener para ser ''un buen profesor''.

     En aspectos generales, esta actividad ha sido mucho más amena de lo que habría supuesto tener que leer y sacar las ideas cada uno. Poníendolas en común es una forma más fácil de aprenderlas. En resumen, esta actividad me ha gustado porque he aprendido bastante bien todas estas ideas de una forma más dinámica, ya que explicar y / o atender lo que dicen los compañeros suele ser más reconfortante que estar una hora atendiendo a lo que dice el profesor (cosa que a veces cuesta por motivos de cansancio) 

lunes, 16 de febrero de 2015

Práctica 1

     En el artículo “¿En que puede consistir ser “buen” profesor?”, se indica que, entre otras, las características esenciales para llegar a ser un “buen profesor” son su grado de compromiso, la especial dedicación a las tareas educativas, además del talante negociador y su especial cariño hacia los alumnos, además de una buena relación con los distintos miembros de las comunidad educativa, así como determinadas características personales como el entusiasmo, la pasión y la perseverancia.

     La educación ayuda a aprender a aprender y aprender a convivir, aunque el mensaje universalista de la escuela pública es apostar por la convivencia con las personas “especiales”, aquellas que presentan algún tipo de discapacidad o deficiencia cognitiva.

     El principal problema que podemos encontrar en la formación inicial y la permanente es su carácter excesivamente teórico, ya que se aleja de la realidad, en contraposición con aquella que parte de las experiencias reales y conocimientos del alumnado, proporcionando un aprendizaje más significativo y, por tanto, útil, fácil de asimilar y poner en práctica.

     Actualmente, en la etapa de Educación Infantil existe una fuerte presión por parte de la sociedad hacia los niños, pues se pretende que estos lleguen a la etapa de primaria sabiendo leer y escribir correctamente, a pesar de que esto no sea obligatorio dentro del ciclo comprendido entre los 0 – 6 años. Cabe destacar que uno de los objetivos más destacables de la Educación Infantil es la importancia del desarrollo de la competencia comunicativa como instrumento principal del pensamiento, es decir saber comunicarse oralmente de forma más o menos correcta, lo que será esencial para adquirir los aprendizajes que conforman la etapa siguiente.

     Finalmente, cabe destacar el papel que los padres juegan en esta etapa, pues, aunque la presión que realizan hacia los maestros es cada vez mayor, la preocupación de estos por la enseñanza es más bien escasa. Hoy en día, en la mayoría de los casos, los padres no muestran ninguna atención a la educación que se le imparte a sus hijos dentro del aula. Normalmente, consideran el centro como un lugar en el que dejar a sus hijos para que se les impartan una serie de conocimientos y que se les eduque, sin embargo no debemos olvidar que “nuestra casa es nuestra primera escuela y nuestra escuela es nuestra segunda casa”, es decir, la escuela no es un sitio donde educar a los alumnos, sino donde trasmitirles unos conocimientos, enseñarlos a desenvolverse en el mundo real, enseñarlos a pensar y a vivir en sociedad. Sin embargo, podemos argumentar que si no existe una estrecha relación entre las familias y el centro no se podrá llegar a una enseñanza de calidad, pues los pilares están constituidos por una buena comunicación y coordinación entre el centro, el docente y la familia, por tanto cuando uno de ellos falla el progreso y la enseñanza del alumno se ve truncada.

domingo, 8 de febrero de 2015

¿Por qué quiero ser maestra?

     Bien, para empezar decir que ser maestra de educación infantil ha sido algo que siempre he querido hacer. Desde pequeña lo he tenido claro, pues a mi me encantaban las clases y admiraba mucho a mis maestras.

     Más concretamente, lo que me llevó a seguir adelante con esto, fue una amiga de mi padre que es maestra. Ella siempre me enseñaba cosas que le hacían sus alumnos y desde entonces he pensado en lo gratificante que tiene que ser, siempre me han hablado bien de esta profesión.También me ha hablado de ella mi tía política, que también es maestra y siempre me ha animado a realizar mi sueño.
Personalmente, pienso que ser maestra conlleva una gran responsabilidad; vamos a hacer que los niños sepan muchos conocimientos, que aprendan los valores, que sepan ser seres sociales... El papel del maestro es muy importante en la sociedad y, la verdad, las personas que se meten con esta profesión (que a demás de muy útil es muy bonita) no tienen mi respeto. Un ingeniero puede ''presumir'' de que sus asignaturas son muy difíciles y de que son para ''listos'', que nuestra futura profesión es una tontería y que nos dedicamos a hacer cuadros con macarrones... bien, amigo, si piensas eso de los maestros de infantil, te invito a que tú mismo eduques a tus futuros hijos, a ver cómo lo haces...

     Los médicos son importantes, los ingenieros también, y está claro que esas carreras son mucho más difíciles, pero no por ello se puede despreciar a la de educación. La educación (como bien he dicho antes) es muy importante, pues sin un maestro que enseñe a los médicos a ser médicos, no habrían tantos médicos, y si no hubiera un maestro que enseñara a los ingenieros, tú, mi querido amigo  futuro ingeniero, no estarías estudiando.

En fin, otra cosa por la que me gusta esta profesión es porque forma parte del Estado, es decir es una profesión asignada en la categoría de funcionarios. Yo pienso que esta es la mejor forma de ganarse la vida porque no te arriesgas a que te despidan o a que te bajen el sueldo una vez que ya formas parte de una comunidad escolar.

Como conclusión diré que si trabajo de maestra de educación infantil, nunca más en la vida tendré que volver a trabajar. Estaré disfrutando mi día a día y probablemente muchas veces olvidaré que estoy ganándome el pan.