domingo, 1 de marzo de 2015

¿Qué características ha de tener un buen profesor?

     En lo que a mí respecta, un buen profesor es aquel que, como primer punto, debe tener vocación, pues sin ella dudo que haga sus quehaceres con ganas y energía. Pero ahora examinaremos más a fondo cuáles son las características que considero más importantes.

     En primer lugar, un profesor debe transmitir alegría a los niños, así como preocuparse por ellos. Estos aspectos son muy importantes y la relación que hay entre ellos es que si no hacemos que los niños nos vean como personas dignas de admirar, no nos harán caso, no les interesará la clase y perderán las ganas de aprender. Por ello, es necesario un profesor que se preocupe de éstos factores para que los niños puedan seguir adelante con su primer ciclo escolar de manera satisfactoria.

     Un buen profesor debe tener ciertos conocimientos sobre las materias a enseñar, es decir, debe saber enseñar todo aquello que los niños necesitan aprender. Si un profesor no sabe explicar de manera satisfactoria, los niños no van a aprender y por tanto no van a avanzar. Cabe destacar que es muy importante enseñar a los niños a hablar inglés desde muy pequeños, para que en un futuro les resulte más sencillo seguir progresando en este aspecto, pues hoy en día se exige un nivel de lengua extranjera muy alto, y seguirá en aumento.

     Otra de las características más importantes sería la de la creatividad, la imaginación y la originalidad. Estas facultades son imprescindibles, pues todos los niños (o al menos la gran mayoría) conocen las tecnologías y han tenido algún tipo de contacto con ellas, con lo cual son más difíciles de impresionar que hace unos años. Por ello, es necesario que el profesor sepa crear juegos divertidos, actividades con las que los niños aprendan y se diviertan y dejen lado esas tecnologías que sus padres les ofrecen, pues no está bien no dejar a los niños disfrutar de lo que la naturaleza les ofrece y de lo que les puede ofrecer su profesor.

     Para ser un buen profesor también hace falta tener mucha paciencia y control de uno mismo, sí es cierto que los niños son más fácilmente manejables que los adultos, pero hay veces en las que 20 o 30 niños en una clase son demasiados, y un profesor a veces puede tener un mal día y enfadarse con ellos. Pero nunca debemos olvidar que son niños y que en cierto modo no tienen ningún mal, son inocentes y no comprenderán por qué un día su ''seño'' es buena y por qué otro día es mala. Por ello, es necesario saber controlarse a uno mismo, y no perder la calma cuando los niños irritan al profesor.

     Por último, pero no menos importante, otra característica que veo conveniente añadir, es la de no encariñarse con los alumnos, ni mostrar favoritismo por ninguno, pues esto puede afectar al rendimiento de los mismos y hacer que dependan para todo de su profesor. El profesor es cariñoso con sus alumnos, por supuesto, pero no podemos tener un niño al que siempre hacemos protagonista, o un niño que por cualquier circunstancia no nos guste, nunca le hagamos caso. Eso desde luego es inaceptable, debemos tratar a todos los niños por igual y ayudar a aquellos que lo necesiten. De esta forma, podremos demostrarle todo nuestro amor por ellos, porque por algo somos futuros docentes, porque queremos a los niños y nos satisface saber que han salido a delante gracias a lo que nosotros un días les enseñamos.

     Estas son las características que actualmente veo más importantes en un profesor. Tal vez dentro de un tiempo o cuando tenga mi propia experiencia, sabré decir otras tanto o más importantes como las comentadas. En conclusión diré, que el amor a los niños es la principal característica necesaria para un docente.




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